dijous, 21 de juny de 2012

Carta al presidente Bauzá (con zeta)


Na Rita Vallès i Serra és columnista del Diario de Ibiza, i directora del Club Diario de Ibiza, que tots els dijous escriu unes línies carregades d'ironia de la seua. De bon grat recoman a tot qui vulgui, seguir-la i llegir-la. Jo he d'admetre que l'he coneguda més tard que prompte ja que ja fa uns quants anys que engalana la secció d'opinió del diari amb el seu estil equilibrat on l'humor i el sarcasme dansen plegats.


Aquesta setmana ha escrit una divertidíssima carta destinada al president de Balears, en José Ramón Bauzá (amb zeta) on li explica, entre altres coses, que a Formentera estam fets de la mateixa pell que el dimoni, raó per la qual no m'he pogut estar de penjar-ho al blog. 

Aquest és l'article d'aquesta setmana, que diria que deu ser rècord en visualitzacions online i lectures al llarg del dia. Quan he entrat al diari per agafar-ne l'enllaç ja portava gairebé set-centes recomanacions al facebook. 


Carta al presidente Bauzá (con zeta)

«Si es que hay un harto de catalanistas por Ibiza. Y en Formentera son la piel del demonio, hablan catalán hasta en el Consejo Insular»



un distingit formenterer del Consell Insular
Apreciado señor presidente: soy más ibicenco que las algarrobas y de derechas desde que era un garrido y ahora que usted ocupa el Consulado del Mar, mi vida es una dicha. Por fin, gracias a usted, señor José Ramón Bauzá, así pronunciado con la zeta, vamos a acabar con los pérfidos catalanistas, que mal fin puedan hacer. Yo, como ya le he dicho, soy de los suyos. A mi hijo, que se llama José María por el añorado Aznar, solo le hablo en castellano y le enviaré a estudiar a Madrid (cuando el jovenzano me apruebe) no fuera cosa que en Barcelona se le empaltara algo o se me hiciera del Barsa, Dios nos en guarde. Claro que no sé si pasará la selectividad porque el Josemari, el año pasado, me suspendió ocho asignaturas de nueve, incluyendo las Matemáticas, el Castellano, el Inglés y la Gimnasia, ¡y todo por culpa del catalán! Mezquinito mío, cómo iba a saber despejar incógnitas o saltar al potro en esa lengua. Y encima, la profesora cuando fui a protestar, que no va la muy truja y me dice que mi hijo es un trozo de asno. Qué vergüenza, una maestra del Reino de Valencia hablando así de un crío que es más listo que la hambre. Mira si lo es de listo que llega el día del examen y no ha abierto un libro, porque dice que ya se lo sabe todo. También es mala suerte, tanto maestro valenciano y no hay ninguno blavero. De fuera vinieron que de casa nos sacaron.

Ahora mi mujer espera gemelada, porque yo, aunque en casa parezco la piedra de hacer truenos y todos me hacen befa, soy muy macho, y en mi juventud fui palanquero. Y no es por presumir, pero el Josemari, aunque es blanquito y rubio como un Buen Jesús y yo parezco un poco moro, es toda una escupida mía. Si nacen sanos y enteritos, a los gemelos les voy a poner José Ramón y Ramón José, por el aprecio que le tengo. Y también por honrar la memoria de mi padre, al cielo sea, que era muy de la broma y decía siempre que yo era una zapataza. Claro que a él le llamaban Pep, pero en mi casa solo se habla en cristiano, como a usted le gusta, y no habrá ninguno de Joan ni de Josep. De asnos, por cierto, dice mi mujer, la Eulèria, que es un poco roja y habla champurrado, que a casa nuestra ya vamos servidos.

Con los nenes no he esperado a que salgan del huevo y ya los he apuntado en el cole en castellano, ahora que gracias a su consejero Rafael Bosque ya se puede estudiar en la lengua del imperio, para que no me pase como con el mayor, que de pequeñito me cantaba en valenciano: «Tio Pep, tio Pep...» y cosas peores. ¡Si es que hay un harto de catalanistas por Ibiza! Y en Formentera son la piel del demonio, mala gente que habla catalán hasta en el Consejo Insular. Ya le digo, señor Bauzá (con la zeta), que hay un estofado.

Bueno, voy terminando la carta agradeciéndole todo lo que hace para acabar con la lengua catalana, porque mientras escribo hace un calor que abre piñitas y estoy empezando a enmolinarme. Le hago llegar también mi disgusto por las recibidas que le dan en los pueblos los radicales. Vaya muy alerta. Ya lo dice una amiga mía de Palma: «Estic estorada!», o sea, que está alfombrada, y yo también. Cuando venga por Ibiza, me lo hace saber, y le invito a una hervido de pez en el Pozo del León que se chupará los dedos. Y mi suegra le preparará unas orejitas para llevárselas a Mallorca.

Muchos años y buenos, en vida de todos.


2 comentaris:

Anònim ha dit...

Y porqué no la escribe en catalán? y porqué el diario de Ibiza, la Vanguardia, el Pais, etc, etc...se expresan en castellano ...aaaaaaH porque el catalán solo vale para andar por casa, por eso el Sr Bauzá cumple con su programa, el que le ha dado la mayoría. Totalitarios que sois unos totalitarios!! (los catalanistas)

Anònim ha dit...

He llegado aquí por casualidad. Y veo que es una entrada bastante antigua del blog, pero no he podido resistirme a comentar.

No se si el escrito de la columnista es por motivo de la libre elección de el idioma en el que quieras que aprendan tus hijos o hay algo más porque hace ya unos años que no vivo en Ibiza y no estoy muy al tanto.

Pero si es por lo del idioma de la educación no veo el por qué de tanto revuelo, cuando yo estudiaba allí se llevaba lo de la "inmersión total" y absolutamente todo era en catalán, mejor o peor, no se, simplemente diferente.
Pienso que poder elegir siempre es bueno, quizás antes se tuviera la argucia de decir que se provocaría segregación o separación entre los niños, pero no creo que con la que esta cayendo ahora mismo, sea un argumento válido.
Si observo que a la mínima que se habla de bilingüismo aquellos cuyo trabajo consiste en ensalzar la lengua catalana en seguida se sienten amenazados, ni que se estuviera prohibiendo...el catalán como asignatura sigue ahí estudies en el idioma que estudies y ahí debe estar puesto que es la lengua propia de las Baleares.

Llego a la conclusión de que para muchos la lengua catalana consiste en su medio de vida y si no tienen donde censurar el castellano o vigilar que no se hable en ciertos sitios o promover que se hable el catalán se quedarían sin trabajo y de ahí esa gran alarma y el etiquetar a los demás de intolerantes.

Si se supiera vivir en armonía y respeto no se necesitaría tanto organismo regulador ni tanta ley polémica, cada uno hablaría como quisiera en cada momento y eso no haría decaer la cantidad de catalanoparlantes, en mi opinión seguramente aumentaría, porque uno aprende más y más gustosamente cuando no te están abocando a hacerlo sin remedio.
Cuando yo estudiaba, usando a los propios alumnos como chivatos, sin ellos saberlo, se nos pasaban unas encuestas que preguntaban sobre el idioma en que nos impartía cada profesor y aquellos que no hablaban en catalán sufrían reprimendas por parte de la dirección del instituto.
Y eso de escribir sobre castellano parlantes como si fueran "tontos del bote" es una tónica que se lleva mucho en la isla y aún siendo en clave de sarcasmo eso lo único que consigue es herir a la gente y que la gente no quiera aprender la lengua de unas personas (las menos afortunadamente y a las que más les gusta hacerse notar desafortunadamente) que ya de primeras te miran por encima del hombro, como si tú fueras idiota y ellas superiores.

Yo llegue muy pequeñito a Ibiza desde Granada y tanto yo como mis padres aprendimos la lengua y aún así en gran cantidad de ocasiones (a mis padres y a otros familiares más que a mí) se les ha tratado con esos aires elitistas de superioridad, ni siquiera por no saber hablar el catalán, tan solo por tener un apellido que no era ibicenco.
En esta carta ni siquiera se habla de alguien de fuera, pero el tono de la redacción me ha sido tan familiar que no he podido evitar comentar aquí.

Aún así seguramente esté perdiendo el tiempo porque el comentario que acabo de hacer supongo que no será aprobado.